EE.UU. a la ONU: basta de promover el aborto en plena crisis del COVID-19

El 18 de mayo, Estados Unidos volvió a enfrentar la agenda globalista de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Después de la carta enviada por el presidente Donald Trump, en la que amenazó con retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y retirar el 20% del presupuesto asignado a la organización, el gobierno ahora envió una carta increpando directamente a Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, por avanzar la legalización del aborto en distintos países a cambio de ayuda humanitaria para enfrentar la crisis del COVID-19.

“La ONU no debería usar esta crisis como una oportunidad para avanzar en el acceso al aborto como un “servicio esencial”, dijo John Barsa, administrador interino de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) de Estados Unidos, mediante una carta al Secretario General de la ONU.

Con todo el apoyo del presidente Trump, Estados Unidos dejó claro que “nunca se cansará de defender la vida inocente”. Es importante recordar que el mandatario mencionó en su discurso ante la 74a Asamblea General de la ONU que la organización “no tiene que atacar la soberanía de las naciones que desean proteger la vida inocente”.

No es la primera vez que la ONU ha condicionado la ayuda humanitaria a cambio de la legalización del aborto. Recientemente, Ecuador también ha sido víctima de un chantaje económico por parte de la organización. Por su parte, Estados Unidos ha apoyado abiertamente a las naciones que se han comprometido a defender la voz del no nacido. 

 

Se estima que más de 325 mil personas han fallecido a causa del COVID y casi 3 millones están en recuperación. Mientras esto sucede y los gobiernos del mundo se enfocan en salvar la mayor cantidad de vidas posible, la ONU se enfoca en movilizar su agenda antivida y promover el asesinato de personas dentro del vientre materno. Más de 16 millones de personas han muerto víctimas del aborto en lo que va del 2020.

Barsa recordó a la ONU que los USD$650,7 millones asignados de fondos suplementarios —de USAID— para combatir la pandemia a nivel mundial, USD$45,3 millones son designados a las agencias de la ONU, mientras que en el año fiscal 2019 totalizaron más de USD$ 3,5 mil millones en fondos desembolsados.

Como principal donante, Barsa expresó que el Plan Global de Respuesta Humanitaria de la ONU (HRP Global), y su llamamiento coordinado de USD$6,71 mil millones, “debe permanecer enfocado en abordar las necesidades más urgentes y concretas que surgen de la pandemia”. Por lo mismo, la ONU no debería aprovechar la crisis sanitaria para avanzar en el acceso al aborto como un “servicio esencial”.

Barsa lamenta que la ONU coloca “cínicamente” la provisión de “servicios de salud sexual y reproductiva” en el mismo nivel de importancia que la inseguridad alimentaria, la atención médica esencial, la desnutrición, el alojamiento y el saneamiento. Destaca como lo más sobresaliente que el HRP Global exige la distribución generalizada de medicamentos y suministros para el aborto, y su promoción en los países locales.

“Por lo tanto, le pido que elimine las referencias a la ‘salud sexual y reproductiva’ y sus derivados del Plan de Respuesta Humanitaria Global (Global HRP), y que elimine la provisión del aborto como un componente esencial de las prioridades de la ONU para responder a la pandemia de COVID-19”, escribió Barsa.

Compartimos la carta completa:

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One Comment

  1. Sergio Balcárcel-
    25 mayo, 2020 at 5:43 pm

    Pray for all