Resiliencia en Familia

Hace un poco más de un año encontré un material en el que me inspiré para el presente escrito, y es que son de aquellos escritos que cuando nos leemos, los ojos se ensanchan, la sonrisa se va dibujando y quisiéramos que todo mundo lo leyera, se apropiada y lo disfrutara tanto. Lo encontré en una revista digital de Psicología.

Durante casi 10 años he trabajado con casos, y por ende con familias, familias monoparentales, desintegradas, en extrema pobreza, disfuncionales, con sustancias adictivas, con algún miembro con discapacidad, en fin, un sin número de retos. Cuando ha sucedido un evento complejo (un diagnóstico complicado, un abuso sexual, la muerte de un ser querido, etc.) veo que hay quienes se unen y dicen “lo enfrentamos”. Otros por el contrario se aíslan, ¡se sumergen en problemáticas más agudas y zaz!, todo se complica aún más.

Así que encontré, en dicha revista, un despliegue genial en torno a 3 etapas posteriores a una crisis familiar:

  • Período de desorganización. Atmósfera confusa, enojo.
  • Período de recuperación. Nuevos medios para ajustarse a la crisis.
  • Período de reorganización. Donde una familia se construye hasta o sobre el nivel de funcionamiento anterior a la crisis.

Acá mi punto. Ver la importancia de consciente e intencionalmente procurar la resiliencia en la familia, pensando en que, seguro, tarde o temprano vendrá una crisis.

Así como nos preparamos para el cumpleaños de la abuelita, para la navidad, para el bautizo, preparémonos como familia para la RESILIENCIA. ¿Cómo?

  • Hagamos suficientes depósitos en el día a día. Tradiciones, reírnos juntos, vernos a los ojos, comunicarnos.
  • Procuremos la Cohesión Familiar. La unión, no significa estar todos de acuerdo, significa que todos tenemos objetivos en común, metas.
  • Buscar la reconciliación sí es posible, y el perdón, ese en todos los casos.

Me encantó el tema de ser intencionales en procurar familias fuertes, resilientes. Y claro, no siendo catastróficos al pensar en un  futuro aterrador, más bien en equiparnos para que en alegría extrema (también tiene sus retos emocionales eso de ganarse la lotería!), o en momentos de crisis, la familia se mantenga, se logre reorganizar y ser ese espacio cálido y seguro para cada uno de sus miembros.


Claudia Luján ejerce en el campo de la niñez en protección y niñez víctima de abuso.

Es Magister en Proyectos con Enfoque Social y Licenciada en Trabajo Social con más de 10 años de experiencia en trabajo con población vulnerable.

Se desempeña como asesora en Asociación Guatemalteca por el Autismo  y columnista de Blog AFI.


2 Comments

  1. Lillian Arce-
    16 agosto, 2019 at 7:02 pm

    Interesántisimo tema y muy importante que las familias incorporen la dinámica sugerida por la Licenciada Luján, a fin de conseguir tener familias con nexos lo suficientemente fuertes como para que no se rompan a la primera dificultad, al primer desencuentro, y que cada miembro comprenda que, unidos, serán más fuertes.

  2. Marylin-
    16 agosto, 2019 at 10:11 pm

    Excelente aporte de aprendizaje