Sueños que no se cumplen: el precio de la pobreza en Guatemala

Por Andrea Lou / AFI Joven

Hola. Mi nombre es Andrea y como muchas personas, jamás había experimentado de cerca la pobreza. Sin embargo, me atreví a escribir un artículo sobre este tema. ¿Cómo hubieras empezado la misión? Yo dispuse ir al Hospital Roosevelt, el hospital público más grande de Guatemala. Fui y conocí a una niña de 11 años que viene de Zacapa, a quien llamaremos Natalia.

Ella me contó que le gusta la natación, el dibujo y la pintura, como a muchas niñas de su edad. Mientras me contaba, yo pensaba que tal vez podía llegar a ser una estrella en ello, que estuviera en ella el llegar a romper marcas olímpicas o exponer en galerías de arte, pero lo más probable es que no lo sepamos nunca, ya que no tiene los recursos para practicar formalmente ese deporte o para pagar una escuela de pintura.

Seguimos hablando y Natalia me contó que, como a mí, también le gustan las matemáticas y que tiene aspiraciones de ser enfermera. Natalia y yo tenemos sueños, sin embargo, qué diferente se ve el futuro desde cada una de nuestras perspectivas. La diferencia no está en la habilidad de soñar, ni en aspiraciones ni en la capacidad, sino en los recursos disponibles y la oportunidad.

Las preguntas que vinieron a mi mente después de hablar con Natalia fueron: ¿y cuántos adolescentes en mi país no tienen la oportunidad de cumplir su proyecto de vida? ¿Y cuántos ni siquiera han podido pensar en sus sueños porque deben trabajar para poder llegar hasta el final del día? La respuesta la encontré en la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) de 2014: 7 de cada diez niños-adolescentes (10-17 años) viven en pobreza (Instituto Nacional de Estadística [INE], 2015, pág. 15). Me golpeó más ver que de todos los habitantes de Guatemala (adultos y niños), 6 de cada 10 viven en condiciones de pobreza total (1), pero que, en departamentos como Alta Verapaz, Sololá y Totonicapán, esta proporción llega a ser de 8 de cada 10 habitantes (Instituto Nacional de Estadística [INE], 2015, págs. 3, 6).

Ante estos datos me pregunto, ¿cómo podemos ser indiferentes ante una realidad que afecta a 8 de cada 10 personas en algunos departamentos de nuestro país? ¿Cómo podemos quedarnos de brazos cruzados sabiendo que 7 de cada 10 menores de edad están en pobreza? ¿Cómo nos afectará como país que más de la mitad de sus habitantes no tengan la oportunidad de cumplir su propósito de vida?

No podemos ser indiferentes ante el sufrimiento de los demás, sobre todo si tomamos en cuenta que todas esas personas necesitan las mismas oportunidades que tenemos nosotros. Si nosotros hubiésemos sido uno de los tantos niños de la calle, nos hubiera gustado que nos ayudaran, que nos dieran la oportunidad de poder jugar, estudiar y soñar. Entonces, ¿qué vamos a hacer ante este problema? ¿Qué voy a hacer yo ante este problema?

Me sentí abrumada, pues parecía que no podía hacer nada desde mi posición actual… ¡Ni siquiera tengo mi propio dinero! Pero no necesariamente se trata de dar dinero, ya que puedo empezar por conocer la realidad para después poder transformarla. También puedo hacer voluntariado en instituciones de ayuda social en las que se les lleve comida a las personas de aldeas lejanas o que ayuden a los niños de escasos recursos en sus estudios. Además, puedo apoyar causas como la defensa de la vida en toda su expresión, ya que la causa ProVida no solo trabaja con la maternidad y el recién nacido, sino que también tiene organizaciones que acompañan a personas en situaciones de vulnerabilidad o de violencia y ayudan también en el aprendizaje de oficios para que las personas puedan salir adelante. (2).

Después de hablar con Natalia, nos divertimos un poco con juegos de mesa. Mientras jugábamos, me percaté de que su nombre iba a significar demasiado para mí desde ese momento, y espero que para ti también signifique mucho. Ahora, para mí el nombre de Natalia evoca un compromiso, un compromiso a largo plazo, construido día a día y desde donde esté, para devolverle a mi país la capacidad de soñar. ¿Y para ti, qué significa?


  1. Las personas en pobreza total “alcanzan a cubrir el costo del consumo mínimo de alimentos, pero no así, el
    costo mínimo adicional para otros bienes y servicios básicos”. (INE, 2021)
  2. https://www.proyectogabriel.org/ y https://sialavidaguatemala.org/asi-es-como-ayudamos/

Fuentes consultadas:

Instituto Nacional de Estadística [INE]. (diciembre de 2015). ENCOVI. Recuperado el 25 de octubre de 2021, de https://www.ine.gob.gt/sistema/uploads/2015/12/11/vjNVdb4IZswOj0ZtuivPIcaAXet8LZqZ.pdf

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